domingo, 3 de marzo de 2013

Sucedió lo que tenía que suceder. Hiciste que te llamara y lo hice. Siempre hice todo lo que me pediste. Hablamos. Hablaste. Me dijiste lo que sabía que iba a escuchar. Y yo respondí tranquilamente, casi relajada, sin emociones. Pero en realidad todo eso me estaba importando y me estaba doliendo. Pero por algún extraño motivo yo no paraba de decir que estaba todo bien, y me la creí. Y después seguiste con el calvario, haciendo que yo dijera lo que vos querías escuchar. Y un día después me llamas para decirme 'mentirosa'. ¿Cómo querés que me sienta? Podré ser todo menos mentirosa. Y menos contigo. Sos vos el que anda con otra, sos vos el que me mintió, sos vos y siempre lo fuiste. ¿Por qué motivo dañarme tanto así?

No hay comentarios:

Publicar un comentario