nos hablabamos todos los días. todos los días de esa primer semana.
en la segunda ya no había saludo ni despedida. porque no había nada. y era porque te habías encontrado envuelto en un nuevo cuerpo, porque su presencia todavía no te era familiar y su físico te embelecía.
te anonanaste con su cabello y su sonrisa, esbelta y perfecta era.
su nombre era mentira. y poco a poco te fuiste olvidando, los recuerdos ya no existían, de que allá muy cerca tuyo, todavía había alguien que te quería. ella te vivía pensando, contaba los días y se deprimía, pensando que vos amor, siempre la recordarías. había millones de estrellas, algunas fugaces y otras eternas, pero siempre eran las mismas, que a vos Ese y Ese los unía.
Infinito de lazos invisibles que tocaban a todas ellas, mentira, amor y vos tan propio, porque tu nombre sí se sabía. Volviste de tu largo encuentro y tu cabeza seguía nublada, porque a esa nueva preza no quería sacar de sus garras. tú sabías que amor ya lo tenías, y este era para siempre, porque desde siempre y por, para existía. Pero mentira seguía corriendo, en círuculos, en sintonía... te seguía a todas partes danzando su melodía. Y vos te apropiaste del ritmo, de tres, de dos, rutina. Tu sonrisa ahora se fijaba en lo rojizo de su mejilla. Amor era tan fluído y estático, contradicción ella sería, que te aburría con rapideza y a mentira tú acudías. Seguías sus firmes pasos, porque ella estaba viva, reía con facilidad y a tu vida revivía. Poco a poco te fuiste olvidando de que a amor no se le olvida, ella sigue quieta y efímera, como un cerezo en armonía. Pero este me susurraba que todo esto se acabaría, amor necesita ser querida, comprendida y atendida.
mentira desaparece junto con Ese.
me aburri, despues lo termino.
en la segunda ya no había saludo ni despedida. porque no había nada. y era porque te habías encontrado envuelto en un nuevo cuerpo, porque su presencia todavía no te era familiar y su físico te embelecía.
te anonanaste con su cabello y su sonrisa, esbelta y perfecta era.
su nombre era mentira. y poco a poco te fuiste olvidando, los recuerdos ya no existían, de que allá muy cerca tuyo, todavía había alguien que te quería. ella te vivía pensando, contaba los días y se deprimía, pensando que vos amor, siempre la recordarías. había millones de estrellas, algunas fugaces y otras eternas, pero siempre eran las mismas, que a vos Ese y Ese los unía.
Infinito de lazos invisibles que tocaban a todas ellas, mentira, amor y vos tan propio, porque tu nombre sí se sabía. Volviste de tu largo encuentro y tu cabeza seguía nublada, porque a esa nueva preza no quería sacar de sus garras. tú sabías que amor ya lo tenías, y este era para siempre, porque desde siempre y por, para existía. Pero mentira seguía corriendo, en círuculos, en sintonía... te seguía a todas partes danzando su melodía. Y vos te apropiaste del ritmo, de tres, de dos, rutina. Tu sonrisa ahora se fijaba en lo rojizo de su mejilla. Amor era tan fluído y estático, contradicción ella sería, que te aburría con rapideza y a mentira tú acudías. Seguías sus firmes pasos, porque ella estaba viva, reía con facilidad y a tu vida revivía. Poco a poco te fuiste olvidando de que a amor no se le olvida, ella sigue quieta y efímera, como un cerezo en armonía. Pero este me susurraba que todo esto se acabaría, amor necesita ser querida, comprendida y atendida.
mentira desaparece junto con Ese.
me aburri, despues lo termino.
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