Y cuando leí lo que respondió literalmente sentí como se rompía algo dentro de mí. No sé si fue mi vientre, mi cara o mis brazos... pero comencé a sentir un dolor tremendo y el vacío se apoderó de mí. No creí que fuera a sentir esto, no creí que fuera posible. E inmediatamente me convertí en menos. La historia de mi vida. Lo patético y estúpido. Es increible como he manejado las cosas. Soy tan necia. Y terca. Y todos me lo dicen, me lo gritan. Pero a mi me encanta darme el corazón contra el hueso; resuena fuerte y hace eco, es duro, y se deja de sentir luego de que el rasqueteo es interminable. Algo me falta, algo perdí, me perdí. Me gusta pensar que no es así pero no hay alguien o algo que dejé de gritármelo. Y ahora es una semana de mierda. Eso es. Darte cuenta en una consecutiva de tres días de que no vales nada y que no sos nada para nadie es feo. Más allá de que tu vieja te haya agarrado llorando y diciéndote que te amaba. Más allá de que es lo único tangible que siento, el calor de un abrazo. Y después son todo decepciones y desilusiones. Darte cuenta de que ser lo que sos afecta a tu viejo, a tus abuelos, y al resto de personas que querés. Y en algún recoveco de tu mente el delirio está, y se activa.
jueves, 21 de marzo de 2013
lunes, 18 de marzo de 2013
chau estoy para internar
es como si mi grupo de opciones se redujera a más de la mitad por ser yo. y hablando superficialmente. no quiero saber en que quedaría si van más hacia dentro.
lunes, 11 de marzo de 2013
jueves, 7 de marzo de 2013
me encanta hablar todo el tiempo de ese tema porque es de lo único que termino hablando y es como si mi vida girara en torno a eso. Yo lo vendo ellos lo compran. Mi mundo se reduce especificamente a eso que les cuento y nada más. Vacío. Y hay vacío porque yo quiero que lo haya. Porque no quiero que indaguen más, que me conozcan más, que sepan más de mí. Es suficiente. Hablemos de lo otro que a pesar de doler se lleva. Hablemos de lo otro que de tan triste se vuelve algo gracioso. Y no vayan a mencionar nada más. El simple hecho de hacerlo de una manera mas o menos seria despierta en mí un sentimiento de terror. Quiero correr. Quiero escapar de donde sea que me encuentre, de mi mente. Y así terminé hoy, no puedo llorar. Soy 'hermética' y lo dijo ella, no yo. Lo soy, lo soy para todo lo importante y trascendente. Lo soy para poder fingir. Y el primer paso es aceptar que tenés un problema, y cuando no querés aceptarlo es cuando todo se desfigura. Y yo vivo desfigurada. No porque no acepte mis problemas, sino porque no hago nada con ellos. Flotan. Flotan conmigo. Y debería. Pero no se me da. Por algún motivo no puedo. Sé que estoy llena de mambos buttttttttttttttttttttttt
lunes, 4 de marzo de 2013
y ahí es donde mi malhumor se viene y termino a estas horas de la madrugada haciendo nada de nada...
ese instante donde lo decidis y terminas mirando millones de fotos de pibas que son re lindas, re. Entonces ya está. ese instante donde sabes que va a terminar todo para el culo, agarras la tinta negra y te teñis el pelo. Siempre de negro. Quizás no sea vagancia, no sea todo lo que digo. Sé que no voy a poder, sé que voy a perder, sé que van a ser mejor que yo, todo el tiempo, y por eso ni lo intento.
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